ANFP
La pelea por el horario: ANFP presiona para mover a los grandes de las 18:00

La baja asistencia en los estadios del fútbol chileno comienza a encender alarmas, y uno de los principales factores apunta directamente a los horarios de programación. Partidos disputados en días laborales y a las 18:00 horas han generado una merma considerable en la presencia de público.
El caso más reciente se vivió el miércoles 1 de abril en el Estadio Monumental, durante el duelo entre Colo Colo y Huachipato. El locutor oficial, José Antonio Arellano, anunció una asistencia de “16.834 espectadores”, cifra que contrastó con la capacidad habitual del recinto de Macul, dejando en evidencia una diferencia cercana a los 24 mil asistentes menos de lo permitido.
Situaciones similares se repitieron en otros encuentros. El miércoles 25 de marzo, en el Estadio Nacional, el choque entre Universidad de Chile y Unión La Calera registró solo 11.647 espectadores. Mientras que el jueves 2 de abril (Jueves Santo), en la precordillera, Universidad Católica goleó a Palestino ante 14.371 personas, la cifra más baja desde la inauguración del Claro Arena.
El denominador común en todos estos partidos: se jugaron en días hábiles y en horario laboral.
Desde el plantel albo, Arturo Vidal expresó su incomodidad: “Cuando es un día de semana, es más difícil jugar a las seis”. En la misma línea, el presidente de Blanco y Negro, Aníbal Mosa, aseguró: “Afecta directamente. Si hubiese sido a las 20 horas, creo que hubiésemos tenido 30 o 35 mil personas”.
Las dificultades para los hinchas son múltiples: permisos laborales, congestión vehicular, problemas de transporte público y falta de estacionamientos. A esto se suma el malestar en redes sociales, donde fanáticos de los tres clubes grandes —Colo Colo, Universidad de Chile y Universidad Católica— cuestionan reiteradamente esta franja horaria.
Desde la ANFP, el gerente de Operaciones, Felipe de Pablo, entregó una mirada institucional: “La ANFP presenta una programación, pero quien autoriza es la autoridad”. Además, fue claro en su postura: “En la semana, los equipos de mayor convocatoria deberían jugar a las 20 horas”.
El directivo también planteó la necesidad de medidas complementarias: “Deberían venir enlazadas con planes vinculados con la comunidad, como cortes de tránsito dinámicos”, y apuntó a problemas adicionales como el comercio ambulante, que complica los accesos a los recintos.
En cuanto a eventos especiales, explicó que los partidos de la selección chilena suelen disputarse a las 21:00 horas, lo que implica costos adicionales, como la extensión del servicio de Metro. En torneos internacionales, en tanto, la Conmebol fija los horarios sin margen de negociación.
Desde el ámbito político, el delegado presidencial de la Región Metropolitana, Germán Codina, descartó responsabilidades directas: “No hemos establecido una prohibición”. Por su parte, la ministra del Deporte, Natalia Duco, señaló: “El anhelo es que podamos ir al estadio fuera del horario laboral, en un entorno seguro”.
De Pablo también insistió en la necesidad de datos concretos: “Habría que tener información objetiva sobre delitos según horario para tomar mejores decisiones”, agregando que la seguridad debe primar por sobre el sentido común en la planificación.
Pese al debate, ya se vislumbran algunos ajustes. Uno de ellos será el partido entre Universidad Católica y Unión La Calera, programado para el lunes 20 de abril a las 20:00 horas, en un intento por mejorar la asistencia y responder a las demandas de los hinchas.
@EstudioEstadio