Unión Española no viajará a La Serena. Este sábado, el equipo de Ronald Fuentes no se presentará al partido frente a Universidad de Chile, por las semifinales de la Copa Chile. “Esto es un arreglo entre la U y la ANFP”, declaró a La Tercera el dueño del club hispano, Jorge Segovia, respecto de la realización del duelo, que en Independencia siempre advirtieron que no jugarían. Los hispanos sostienen que el cupo en la Copa Libertadores les pertenece por haber terminado en mejor posición en el Campeonato Nacional. Por ende, no se presentarán en La Portada. Hoy, incluso, el plantel entrenó con normalidad y se retiraron a sus casas. No hubo concentración, ni menos viaje a la Cuarta Región. Poco les importa el castigo que consigna una multa de 500 UF y una suspensión que puede llegar hasta cinco años. De paso, anuncian que irán al TAS, un organismo al que en el fútbol chileno no le reconocen jurisdicción.

La Federación de Fútbol, que organiza la Copa Chile, ha sido especialmente cuidadosa respecto de cómo actuará en relación al partido. Este jueves, por ejemplo, comunicó que no vendería entradas para el compromiso. “El directorio de la Federación de Fútbol de Chile informa que ha decidido no poner a la venta entradas para el partido de semifinales de Copa Chile MTS entre Universidad de Chile y Unión Española, programado para este sábado, en el estadio La Portada de La Serena”, consignaba un comunicado. En paralelo, la ANFP les negaba a los hispanos la provisión de jueces para el amistoso frente a Barnechea que habían programado para mañana. Y el club de colonia dio por suspendido ese partido preparatorio. “La Asociación Nacional de Fútbol Profesional no autorizó la realización del encuentro, cuestión que está dentro de sus atribuciones y que como institución respetaremos”, consignó un comunicado publicado en su sitio web.

Lo que se vio

El partido no se suspendió. De hecho, en la redacción del comunicado, la federación fue particularmente cuidadosa para no dar a entender esa idea. Y luego en Quilín comentaron que hasta la Cuarta Región viajaron todos los involucrados en la organización del encuentro. Eso sí, el jefe de la Comisión de Árbitros, Enrique Osses, estará en Temuco, presenciando la semifinal entre Universidad Católica y Colo Colo.

El grupo que llegó a la Cuarta Región parte por el cuerpo arbitral que encabeza Ángelo Hermosilla, que debió realizar un protocolo que tiene un antecedente relativamente cercano: en noviembre de 2017, Vallenar no se presentó, coincidentemente en el mismo escenario de la pantomima que se verá mañana. El club de la Tercera Región rechazaba la determinación de la ANFP en el sentido de repetir la definición por penales que definiría el ascenso a Primera B y determinó no presentarse. No lo hizo. Y luego recurrió al TAS, que determinaría que no tenía jurisprudencia para resolver el caso.

Las planilla y el VAR

Universidad de Chile, como lo hizo Melipilla en su momento, debió entregar la planilla firmada por sus jugadores y cuerpo técnico entre 30 y 45 minutos antes de la hora programada para el partido. El documento es esencial para acreditar que los azules se presentaron en tiempo y forma a la obligación que debían cumplir.

También estaba dispuesto el VAR. El partido entre hispanos y azules sería el segundo desde el inicio de las operaciones del sistema de videoarbitraje en el fútbol chileno. El primero fue el choque entre albos y cruzados en la Novena Región

El CDF, tal como aconteció hace poco más de dos años, también llevó su personal y equipos. A través de su señal, será posible observar cada paso que se dé en el estadio nortino.

No hay ganador

Ese día de 2017, de acuerdo al reglamento, Melipilla se presentó en la sede de la fallida definición. Los Potros cumplieron la obligación de presentar en el vestuario de los árbitros la planilla de juego firmada por los jugadores habilitados para participar del partido. El equipo metropolitano se vistió como si el juego hubiese tenido que disputarse. Esa parte del show puede evitarse, pues la decisión está en poder del juez. “Había que ir y fuimos, aunque no teníamos ganas. Sabíamos que Vallenar no viajaría, porque algunos jugadores se comunicaban entre sí. Ya llegado el horario, sentimos que ya no venían. Uno no llega diez minutos antes. Nosotros llegamos una hora antes. Los cabros se vistieron, no los obligaron a salir a la cancha. Se firmó la planilla. El árbitro esperó un tiempo”, recuerda Carlos Encinas, quien entonces dirigía a los Potros.

Aunque parezca de perogrullo que la victoria quede en poder del equipo que cumplió con la obligación de presentarse en el escenario del partido, esa decisión no será automática ni estará en poder de los árbitros. En este caso, Hermosilla debe emitir un pormenorizado informe de lo que sucedió en el recinto de la Cuarta Región. En la planilla debe explicar los acontecimientos, detallar el horario en que llegó Universidad de Chile y cada paso que se dio hasta que, finalmente, se decidió abortar el compromiso formalmente.

Esa documentación tendrá como destinatario el Tribunal de Disciplina. Será la Primera Sala, que encabeza Exequiel Segal, que determinará el eventual castigo que, en este caso, recibiría la entidad de colonia. El directorio que encabeza Sebastián Moreno también recibirá los antecedentes. Después de la primera instancia, quedarán dos más. Los hispanos podrán presentar descargos ante la Segunda Sala y ejecutar, también, el plan inicial: recurrir a la máxima corte deportiva a nivel mundial para reclamar un derecho que insisten en que les corresponde.

/gap@EstudioEstadio