En Nashville, donde la música country tiene su cuna y los turistas siempre llegan a montones, el silencio recorre las calles. La pandemia del Coronavirus tiene a las personas en sus hogares, los eventos cancelados y los acordes sin sonar. Cuarentena. Cerca de 200 personas en el estado de Tennessee se han contagiado con el Covid-19. Y allí, en la capital estadual, es donde Nico Carvacho (2,11 metros; 23 años) se refugia.

El basquetbolista viajó desde Colorado a la casa de su padre, Eddie, su herencia chilena, donde estará hasta mayo terminando a distancia la única clase que le resta para graduarse de comunicador con énfasis en marketing deportivo. Eso en lo académico. En lo deportivo, el hombre récord de Colorado State University, el idolatrado pívot, The Big Chile (como le llaman allá), deja atrás su elogiada etapa en la NCAA y se enfoca de lleno en la NBA. El desafío es ese y el Covid-19, un obstáculo más.

Producto de la pandemia, hasta la mejor liga de básquetbol del mundo suspendió su calendario. No hay certeza de cuándo se retomará ni menos de pensar en la próxima temporada, a la que Nico aspira entrar. Inicialmente, el draft está programado para julio y, de momento, cualquier cambio de fecha o cancelación son especulaciones. Nada oficial. Tal vez el sueño se aplace, pero el chileno confía en estar preparado en el momento que sea. “Esto está afectando a todos. Me vine desde la universidad. Todas las temporadas en los deportes están parando. Es una de esas cosas que no dependen de ti. Tenemos que esperar que pase esto. Después de que pase esta adversidad estaré listo para ir por un lugar en la NBA”, dice Nico a La Tercera, al teléfono desde Nashville.

Lo cierto es que a Carvacho lo están siguiendo. Los récord de doble-dobles que rompió, el haber sido máximo rebotero de toda la NCAA en su tercer año, el ser el máximo reboteador histórico no solo de Colorado State, sino de toda la conferencia Mountain West, lo pusieron en el mapa. “Los números dicen que soy uno de los mejores en la historia de la conferencia, pero para mí lo más importante es el respeto que me muestran. Los entrenadores me dicen que es un honor jugar en contra. Eso es todo lo que quiero”, comenta con humildad.

Carvacho recibe un homenaje en Colorado State

El pívot está en conversaciones con ocho agentes. Una vez que firme con alguno, ahí tendrá gimnasio, nutricionistas, entrenadores, preparadores físicos y profesores que lo entrenen para impresionar en el draft.

Al chileno ya le recomendaron mejorar sus lanzamientos largos, una función que no pudo cumplir mucho en su último año universitario. “Sé que puedo lanzar de tres, pero por el estilo de juego en Colorado no tenía mucha posibilidad de mostrar a los veedores que puedo hacerlo. En la NBA buscan jugadores que puedan anotar de tres y eso me dará más chances”.

El ídolo de Colorado

Los años de Nico Carvacho en Colorado State fueron de total crecimiento. Atrapó 1.280 rebotes en cuatro temporadas. Ya está dicho, un récord. Y lo hizo en un equipo que no ocupa los primeros lugares de la NCAA.

En su tercer año fue líder de todo Estados Unidos. Tras eso debió operarse del hombro y estuvo más de cuatro meses recuperándose. No tuvo pretemporada y el inicio de su última campaña fue lento. De a poco se fue poniendo en forma. Estaba llamado a ser el líder de su equipo. Él así lo sentía y se hizo cargo del rol. “El quinteto inicial eran dos de primer año, dos de segundo y yo”, dice Nico. “Tenía que liderar. Era mi último año junto a un montón de chicos nuevos. Era el A, B y C en el reporte de los otros equipos. Hacía que las defensas hicieran un esfuerzo mayor para marcarme. Eso abría muchos espacios para que los jóvenes pasaran y nos ayudó durante toda la temporada”, añade, consciente de su importancia.

“Sabía que sería como el ‘padre’ del grupo, el hermano mayor, así que ese era mi objetivo. Me lo tomé con mucho orgullo, era una de esas cosas que realmente quería hacer”, dice Nico.

/Entrevista de José Miguel González para La Tercera

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