Dieciséis años. En la flor de la vida. Una carrera deportiva en la gimnasia por delante. Un entrenamiento como cualquier otro. Una inesperada fractura de tibia y peroné. Negligencias médicas, y una pierna amputada. Un horizonte negro por delante de miedos e incertidumbres.

Cinco años después la atleta paralímpica Desirée Vila reflexiona con singular dulzura personal sobre su periplo emocional y físico. Porque rehizo su vida, con una prótesis, sí, pero representante del atletismo español en los próximos Juegos Paralímpicos de Tokio. Otro estímulo más estos días para escuchar y exprimir en estos tiempos inéditos para todos. Como afrontar el impacto de perder una pierna en la adolescencia y, en doble sentido, tener que echar a andar de nuevo en la vida.

“Si ellos pueden…”

“Si naces con discapacidad lo asimilas desde el primero momento, y de niño no eres tan consciente, te parece algo normal”, explica Desirée Vila a El Confidencial, “pero cuando es después de un accidente, y en mi caso en un momento de mi carrera en el que ya competía a nivel internacional, pues psicológicamente es más duro. Luego, la adaptación a la prótesis lleva un tiempo que una persona que nace con ello no necesita. Es complicado asimilarlo, sobre todo porque parece que estas todo el rato pensando en el pasado, lo que conseguiste y ya no puedes hacer. Si naces con ello no hay pasado sin discapacidad y no puedes comparar”.

¿Cómo vivió aquel impacto interiormente, aquellos primeros meses? “Fue bastante largo y me pilló con una edad complicada, a los 16 años, en las que tenemos muchas inseguridades, sobre todo las chicas, te hacía dudar mucho de si iba a poder trabajar, tener novio, te van a querer con prótesis… Fue más recuperación del tema psicológico que el físico. Como deportista, a nada que me puse en forma estaba preparada para la prótesis y ponerme a caminar. Pero lo psicológico dependía de trabajar contigo mismo. Trabajé también con un psicólogo deportivo para aceptar el tema de dejar el deporte de golpe. Y luego, la familia y los amigos, y conocer a otras personas con prótesis, conocer sus historias personales, y ver que eran personas normales que podrían hacer cualquier tipo de actividad, trabajar, ir a la universidad… Y eso te motivaba para decirte que si ellos podían, yo también”.

El valor de la gente alrededor

Cuando se escuchan otras historias similares parece finalmente que el ser humano se acostumbra a todo ¿ Así lo experimentó Desirée? “Depende, hay personas que se hunden con cosas más pequeñas, y otras que son invencibles a pesar de las situaciones que les toca vivir. Creo que cada uno lo vive de una manera, dependiendo de nuestras vivencias, del entorno, lo fuerte que seas interiormente… Pero practicar el deporte de élite, la gimnasia que es tan disciplinada, también te ayuda a afrontar situaciones complicadas fuera del deporte. En el deporte afrontas el fracaso, la frustración de que no salgan las cosas, como en la vida, y también aquí somos capaces de afrontarlas como hemos afrontado las deportivas.

Desirée Vila compitiendo para España. (CPE)

¿Es cierto también que se descubren recursos interiores totalmente desconocidos, que solo surgen cuando es forzoso bucear dentro de uno mismo? ¿Qué descubrió la atleta gallega? “Descubrí que tenía que madurar, que apoyarme en mi familia. En esa edad piensas que no quieres que nuestros padres nos ayuden en nada porque somos mayores e independientes, y al final te das cuenta de la importancia de tener gente que te quiere alrededor. También me di cuenta que era más fuerte de lo que pensaba. Cuando me dijeron que me iban a amputar una pierna, nunca me dijeron que fuera a hacer tantas cosas como ahora y que hubiera llevado todo de forma tan alegre, incluso haciendo chistes. Al principio pensaba que se me había arruinado la vida y que no saldría de ese agujero oscuro. Y lo veo ahora, y después de cinco años, creo que lo he llevado muy bien”.

Valorar un muñón

¿Cómo es hoy la Desirée actual, mirando con perspectiva desde aquel día en que tuvo que “enterrar una pierna”, como ella misma definía su situación? “He aprendido muchísimas cosas, y de las mas importantes es la paciencia, que ahora nos viene muy bien estos días. Es lo que tenemos que pensar ahora, que todo llega. A veces estamos detrás de algo mucho tiempo y no llega, y otras veces sin buscarlo llegan oportunidades que no hubiésemos imaginado. Hay que trabajar, pero esperar con paciencia y pensar en positivo. Y luego, por mucho que quieras, no puedes controlar todo lo que te rodea, algo que también se puede enfocar a lo que estamos viviendo ahora. Nos toca adaptarnos, tuve que aprenderlo en el momento del accidente. Yo me preguntaba: ¿por qué a mi? Y al final tienes que pensar que la vida te ha dado eso, y te pone a prueba para ver cómo superas una situación complicada”.

/gap@EstudioEstadio