Sergio Roberto Livingstone Pohlhammer fue uno de los más destacados deportistas y periodistas chilenos de la historia. Como futbolista, su carrera de 22 años lo transformó en uno de los mejores porteros chilenos de todos los tiempos y en el primer gran ídolo del deporte local.

Sergio Livingstone nació el 26 de marzo de 1920 en Santiago, hijo de Ana Pohlhammer Caamaño -quien falleció cuando Sergio tenía 11 años de edad- y Juan Henry Livingstone Eves, uno de los pioneros de la actividad deportiva en Chile. Estudió en el internado del colegio San Ignacio de Alonso de Ovalle, establecimiento en donde el joven Livingstone comenzó a demostrar sus habilidades como arquero, posición en la que jugó desde pequeño.

En 1936, fue descubierto durante un partido del seleccionado escolar contra el Instituto Inglés por Luis Tirado, entonces profesor de dicho establecimiento y técnico de Unión Española. A instancias de él, Livingstone, con solo 16 años de edad, inició su carrera deportiva en el arco del club hispano. A poco andar, y tras comenzar sus estudios de Derecho en la Universidad Católica, pasó en 1938 a las filas del club cruzado, en virtud de un acuerdo entre ambas instituciones. Sus descollantes actuaciones en el arco de Universidad Católica lo llevaron a ganarse rápidamente un lugar en la Selección Nacional, donde debutó oficialmente en 1941, en el Campeonato Sudamericano realizado en Santiago, torneo en el cual Livingstone fue escogido como el mejor jugador.

El “Sapo”, como fue apodado, destacaba por su rendimiento y también por su particular estilo como guardavallas. En 1943, siendo aún muy joven, Livingstone fue contratado por Racing Club de Argentina, donde cumplió una destacada temporada e, incluso, llegó a ser capitán. Pese a ello, decidió regresar a Chile al año siguiente y reanudar su carrera en Universidad Católica. Con Livingstone y el argentino José Manuel Moreno como estandartes, el equipo cruzado conquistó en 1949 su primer título nacional. Al año siguiente, el “Sapo” fue capitán de la Selección Chilena que participó en el Mundial de Brasil. Su último partido como arquero de la “Roja” fue en 1954.

Livingstone, ya con 37 años de edad, fue cedido a préstamo a Colo-Colo en 1957. Posteriormente regresó a Universidad Católica, donde jugó sus dos últimas temporadas como profesional. Su retiro definitivo de las canchas se produjo el 18 de noviembre de 1959: en un Estadio Nacional repleto, el “Sapo” se despidió simbólicamente con un partido entre las selecciones de Chile y Argentina. En este partido fue homenajeado y recibió el cariño de la afición que reconoció su categoría de ídolo nacional.

/Fuente: Archivo Nacional