El Barça finiquitó LaLiga/SeriaA Cup con un incontestable segundo triunfo (0-4) sobre el Nápoles y el convencimiento de que los fundamentos del proyecto 2019-2020 empiezan a ser sólidos. Valverde regresa de la gira por USA con una soberbia exhibición goleadora y un álbum de buenas imágenes de cara al debut liguero en San Mamés ante el Athletic. No sólo marcó el tridente -dos de Luis Suárez, uno de Griezmann y otro de Dembélé– sino que dejó la portería a cero, otro éxito.

Valverde acudió a esta segunda cita americana pensando en el debut liguero. Alineó a la casi segura defensa titular, hizo descansar en la medular a sus hombres de confianza para dar la jefatura a De Jong y dio la responsabilidad a su mejor ataque hoy por hoy sin Messi, que estuvo espléndido. Le salió una primera parte de una autoridad sofocante ante un rival que, en teoría, debía estar más rodado. Fue un Barça intenso, muy aplicado defensivamente, ejecutando una presión alta y exigente y combinando el balón con eficacia por un césped lento. La figura de De Jong, en el control y la recuperación, permitía ver a un equipo azulgrana agrandado, consistente y lineal.

El resultado ofensivo, sin embargo, no dio para un gol, y ocasiones no faltaron. Un disparo raso y cruzado de Griezmann a pase de Suárez, una aproximación peligrosa de banda a banda que culminó Dembélé con un disparo al cuerpo de Manolas, un ataque posterior con chut otra vez del francés que paró el portero y un remate a gol de Suárez a la escuadra derecha. ‘El Mosquito’ hacía méritos para ser titular. Al Nápoles le bastó con acumular contragolpes para dar sensación de réplica. Un disparo alto de Mertens, otro de Verdi desviado y un centro perfecto del mismo Simone que Fabián no convirtió de milagro, perdonando el tanto.

El Barça no tardó en desnivelar la balanza en la segunda parte. Su superioridad aplastante se tradujo en cuatro goles en apenas una veintena de minutos (48’, 55’, 58’ y 63’) que dejaron noqueado a un Nápoles impotente. El primero, una pared Griezmann-Suárez que acabó con un disparo del francés en fuera de juego que Meret despejó como pudo pero que el uruguayo remató a boca de gol. El tanto justificaba las buenas intenciones tácticas y técnicas azulgrana. Y no tardó en llegar el segundo, el estreno goleador de Griezmann. El ex del Atlético remató un jugadón azulgrana con intervención también de De Jong, Aleñá e internada y asistencia de Alba. El tercero, un disparo inapelable de Luis Suárez casi desde la frontal. Y el cuatro, que completaba el tridente, obra de un eléctrico Dembélé, que desenfundó un latigazo al que nada pudo hacer Meret. El Barça acabó el partido siendo el dueño y señor del partido y mostrándose como el campeón de Liga que es. Que empiece la competición.

/GAE
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