Se juega la definición por la Libertadores que casi desata una guerra en el fútbol femenino chileno. Este jueves, a las 16 horas, en el estadio Bicentenario de La Florida, Colo Colo y Palestino dirimirán el segundo cupo en el torneo sudamericano, una disputa que no estaba contemplada inicialmente y que se originó en la invitación adicional que entregó la Conmebol a la federación chilena para el certamen, muy probablemente sin considerar que lo convertiría en el partido más polémico de la historia del fútbol femenino chileno.

A comienzos de julio, el vicepresidente ejecutivo de Blanco y Negro, Harold Mayne-Nicholls, anunció que las albas acompañarían a Santiago Morning en el torneo continental. “La ANFP nos confirmó que Colo Colo será el segundo equipo en la próxima Copa Libertadores Femenina”, declaró, oficializando un supuesto que se había instalado un poco antes y que se basaba en el registro que tiene a la escuadra de Macul como la de mejor rendimiento histórico de la competencia, que ganó en 2012 y de la fue finalista en 2011, 2015 y 2017.

Las árabes protestaron y pidieron imponer su condición de finalistas en el último Campeonato Nacional, en el que perdieron la final frente a Santiago Morning. La tensión escaló a tal nivel que la delantera María José Urrutia anunció su renuncia a la Selección si era el Cacique el que recibía el cupo. “Encuentro impresentable lo que está sucediendo”, planteó la jugadora formada en la UC. “Y lo digo de inmediato, porque es mi única forma de mostrar mi malestar; no voy más a la Selección si Colo Colo va a la Copa”, sentenció la mundialista, quien marcó el segundo gol de la victoria sobre Tailandia en la cita planetaria que se organizó en Francia y que, además, fue elegida por la FIFA como la mejor jugadora de ese encuentro. “Me dicen que le entregan el cupo a Colo Colo porque ganó la Libertadores de 2012 y que ese fue el factor por el que agregaron un equipo chileno más. Es un argumento francamente ridículo, porque nosotros les ganamos la semifinal en cancha; sería como que en hombres Colo Colo jugara la siguiente copa porque ganó la de 1991”, profundizó.

Urrutia no cambia su percepción. “Sigo pensando que es injusto. Creo que nunca se debió hacer un partido. Si no hubiésemos alegado, no se hubiese hecho el partido y hubiese ido Colo Colo. Eso está claro. Por eso me parece injusto. Es una solución parche, para no quedar mal con nadie. Para mí, no fue una buena decisión. Es injusta. No era necesario jugar. Toda la gente que conoce el fútbol femenino, fuera de la gente de Colo Colo, piensa lo mismo. Es injusto este partido, sabiendo que fuimos subcampeonas y este cupo corresponde a ese año. Es innecesario e injusto, aunque ganemos mañana, Es un partido que no debió haberse hecho”, respondió ayer a La Tercera, a través de un audio de WhatsApp.

El jueves 11 de julio, la ANFP retrocedió y planteó una decisión salomónica: el cupo de la discordia se definiría en un partido único. “El segundo cupo para la edición 2019 de CONMEBOL Libertadores Femenina se disputará en un partido de definición entre el subcampeón del Torneo Nacional de Fútbol Femenino 2018, Palestino, y el equipo con mejor rendimiento en el ranking histórico de los últimos 10 años de los torneos femeninos organizados por la ANFP, Colo Colo”, consignó el comunicado emitido por la entidad que preside Sebastián Moreno. También se definió el criterio, esta vez distinto, para zanjar la situación el próximo año: el cupo será para el ganador de la definición entre el subcampeón de la temporada 2019 y el ganador de la primera rueda del torneo de 2020.

Las valoraciones fueron distintas dependiendo del sector del que provinieran. Mientras Mayne-Nicholls, cuyas declaraciones habían generado el estallido, encontraba “espectacular” la decisión, en La Cisterna seguían siendo categóricos. “Es un chiste. Qué tiene que ver Colo Colo en esto. Palestino le ganó a Colo Colo su derecho en cancha. Otra más de la ANFP”, sentenciaba Henry Abuawad, presidente de la Comisión de Fútbol del club tricolor.

Mutismo y concentración t0tal

En Colo Colo el enfoque es diferente. Jaime Zapata, técnico de las Albitas, da por cerrada la polémica. “Nosotros nos vamos a abocar al partido, independientemente cómo haya sido, que lo sabemos bien. Si la ANFP dictaminó que hay que jugar, hay que hacerlo. No sé si será injusto o no, pero es así. Esta invitación llega por el rendimiento histórico de Colo Colo, que es el número uno en Sudamérica. Nos hemos preparado como siempre. Haremos cuenta de que este partido es uno más del Campeonato, pero con un premio extra, muy importante, por cierto”, enfatiza el estratega, quien asumió hace tres semanas el desafío de dirigir al equipo popular.

Por esa razón, como en la del rival, en la concentración alba impera el mutismo. “Ya lo conversamos con las jugadoras. No van a decir absolutamente nada. Esperamos que llegue mañana y cumplir con el protocolo, con un partido de estándar FIFA. Llevo tres semanas acá y lo único que se respira acá es ganar. Obviamente, los partidos hay que ganarlos. Uno sabe en qué club está. Las jugadoras también lo tienen muy claro”, sostiene.

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