Así tal cual. Es lo que se están preguntando los hinchas de Unión Española y Universidad de Chile, a la espera de una eventual definición de la Federación de Fútbol de Chile, que ya sabemos lo que va decir, luego que el Consejo de Presidentes decretara que el representante a la Copa Libertadores como Chile 4 y como flamante “Campeón de la Copa Chile” 2019,  es nada menos que Unión La Calera, equipo que quedó eliminado en cuartos de final, porque Universidad Católica y Colo Colo, los otros semifinalistas, ya están clasificados a la fase de grupos.

¿De qué sirve haber llegado a las semifinales del torneo, si después van a decretar a dedo al campeón? De nada. Y más encima, después de haber decretado al campeón 2019 por secretaría, van a jugar el 9 de enero en cancha a partido único las semifinales y el 12 de enero la final de la Copa Chile 2019.

¿Para qué?

¿Para ver si pueden programar partidos de alta convocatoria? ¿Y con qué planteles lo van a jugar, si ya concluyó el torneo y algunos jugadores terminan contrato?

Si en la práctica, con su arbitraria determinación, ya decretaron que “el campeón” de la Copa Chile 2019 es Unión La Calera y recibió el premio deportivo que es ir a la Copa Libertadores como Chile 4, lo que es una injusticia deportiva y demuestra que este torneo vale hongo.

Señores dirigentes, seamos serios, de una vez por todas. Y no continuemos dejando cosas para después y enredando aún más el fútbol chileno. Cómo quieren los dirigentes que los clubes y los hinchas tomen en serio la Copa Chile, si dos de los actuales semifinalistas de la Copa Chile, como Unión Española y Universidad de Chile, en caso de llegar a la final estarían inmediatamente clasificados a la Copa Libertadores como Chile 4. Y eso, es justicia deportiva. ¿De qué le valió a Universidad de Chile y Unión Española llegar a las semifinales de la Copa Chile y que se decretara que Universidad Católica y Colo Colo, como campeón y subcampeón del fútbol chileno? De nada.

Pero, para que hablar de seriedad y la justicia deportiva, si la mesa de la ANFP las ignora por completo y ha cometido atrocidades peores.

Lo hecho con Wanderers y con San Marcos de Arica, por ejemplo, no tiene nombre porque lisa y llanamente a esos clubes les metieron la mano al bolsillo. A tal punto que Santiago Wanderers va a recurrir al TAS para que se reconozca como el legítimo campeón de Primera B y deba ascender de categoría.

Estamos hablando de diferencias de montos que entrega el CDF cercanos a los 100 millones de pesos entre los que recibe un club de la “A” en comparación con uno de la “B”.

Y ni hablar de los pobres ariqueños, que no recibirán ni uno después de haber hecho un año de esfuerzos. En cambio, Deportes Valdivia que tuvo una campaña paupérrima y estaba descendido por puntaje, ahora se queda en el fútbol profesional y seguirá cobrando tan campante.

Con las platas de los demás no se juega, señores de la ANFP.

Eso fue lo que hicieron, escondidos debajos de sus asientos para que no llegara algún Barra Brava y les dijera:¡¡¡¡BUUUUU!…Porque ahí se ponen a temblar y los dejan que administren como lo han hecho el fútbol chileno con sus bravatas y amenazas.

Bueno, qué mas se puede esperar si la inmensa mayoría de ustedes les regala entradas, les dan otros “beneficios” y hasta les pagan para atemorizar a un contrincante en las elecciones o cuando quieren echar a un entrenador de su equipo

Pero, volviendo a la Copa Chile y el cupo a la Libertadores, no nos olvidemos que la Confederación Sudamericana de Fútbol entrega una cantidad importante de dinero a los participantes.

Yo me pregunto ¿la ANFP compensará a Universidad de Chile y Unión Española por desistir de su legítimo derecho para participar en el torneo continental? Creo que no. Y ambos clubes van a perder como en la guerra.

Y yo le pregunto a los dirigentes de la ANFP, creen que es serio decretar que Unión La Calera sea el “campeón” de la Copa Chile 2019 para poner el nombre de un equipo chileno en la Copa Libertadores por su incapacidad de programar un partido de fútbol y de paso regalarle la clasificación a O’Higgins de Rancagua a la Copa Sudamericana, equipo que no estaba clasificado.

No, señores. No es serio. Y menos, terminar de jugar la Copa Chile 2019 en enero.

Cuando haya que jugar la Supercopa de Chile, ¿quién va a jugar contra Universidad Católica? El que gane los partidos de enero o Unión La Calera. Porque si la mesa de la ANFP y con toda seguridad también la Federación de Fútbol de Chile decretaron que el campeón de la Copa Chile 2019 es Unión La Calera, los cementeros tienen todo el derecho de recurrir al TAS para jugar el decisivo partido contra Universidad Católica.

Esto sólo demuestra la poca seriedad de los dirigentes de la ANFP y por eso cuando los dirigentes chilenos buscan a grandes técnicos para que se hagan cargo de la selección chilena, no quiere venir nadie. Obvio. Quién va a querer trabajar con unos dirigentes que decretan como ganador de un torneo a un club y esa institución va a jugar torneo internacional, pero después terminan el campeonato que está inconcluso y genera otro campeón diferente en la cancha.

En resumen, es un chiste.

Un chiste, como nuestros nuestros dirigentes. Un chiste, como nuestros campeonatos.

Un chiste, como la Copa Chile. Una Copa Chile que no vale nada. Perdón…que vale hongo.

Por Antonio Bilbao Hormaeche y Gerardo Ayala Pizarro