El Barça sacó la pizarra de las lecciones que van a exámen. El equipo estuvo a la altura y se divirtió a costa de un rival superado que se desmoronó pronto. Todos salieron comprometidos con la exigencia del partido, con más energía, mayor concentración defensiva y el retorno a la presión perdida con Rakitic de vuelta. Una lección que lideró un Messi exuberante de las que curan, con dos asistencias y un gol, en la que por fin participó Griezmann con un tanto que debe relanzarle.

El 3-1 al Dortmund da un respiro hondo. La Champions quedó felizmente aplazada hasta febrero y de momento evitará en el bombo a Juve, Bayern, City y PSG. El triunfo debe contagiarle confianza y fuerza para dar un golpe a la Liga ante el Atlético y el Real Madrid. Los alemanes se desplomaron con el primer gol de Luis Suárez (min 28) cuando los blaugrana ya estaban plantados en campo alemán, robando balones y llegando fácil hasta BurekiMessi Suárez provocaron el pánico entre los centrales Hummels Akanji y en una de las incursiones el uruguayo rompió la igualada.

De Jong impartió su buen magisterio en el centro del campo activando la veteranía de Messi Luisito. Hizo tripleta con Busi Rakitik y el equipo volvió a sus añoradas rutinas y automatismos. No se entiende como Valverde ha desperdiciado tanto las cualidades del jugador croata.

Dembélé solo duró 25 minutos. Tuvo tiempo de perder algunos balones hasta que cayó lesionado (por tercera vez esta temporada) y Valverde ordenó la salida de Griezmann. Había ganas en la grada de que Grizi tuviera su noche y sus compañeros le ayudaron. Se dejó ver y le vieron. Primero fue Suárez quien le envió un balón al que no llegó y, tras el descanso, Messi, abrió para un remate que Antoine falló. Griezmann no desfalleció y buscó a sus socios hasta que Leo, en una contra, le vio en un desmarque que el francés cruzó a la red. El abrazo de los tres debe suponer la recuperación anímica del francés que tanto necesita el equipo.

 

 

 

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