En medio de la crisis social que golpea al país desde hace más de un mes, el fútbol chileno sigue paralizado pese a los infructuosos intentos de la ANFP por tratar de reprogramar el regreso de la actividad. Y el martes sufrió un nuevo golpe, ya que el Consejo de Presidentes determinó que todo debía continuar ya que no se llegó al quórum para impedirlo y allí surgió una idea loca: crear una Superliga chilena.

Ese día, una de las propuestas que presentó Rodrigo Robles, gerente de ligas profesionales de la ANFP, fue unificar las dos principales divisiones del fútbol chileno para dar paso a una especie de “Superliga” que integren los dieciséis clubes Primera División y Primera B.Con 32 clubes en competencia, en una misma división, la propuesta del directorio incluía varias instancias que provocaron la rabia de la mayoría de los clubes de Primera A, que rechazaron de plano la idea. A tanto llegó la molestia, que varios dirigentes abandonaron la sala de la sede de Quilín, según pudo saber El Gráfico Chile.

Pero en la vida todo puede cambiar. Y este miércoles, al ver que el Sifup y sus jugadores se niegan a jugar, esta propuesta tomó fuerza, lo que sería una revolución total en el fútbol chileno.

El certamen tendría 32 elencos y jugarían todos contra todos, vale decir los clubes que hoy son del ascenso enfrentarían al menos una vez a Colo Colo, la U y la UC, con tablas separadas por Primera División y Primera B.

Serían 32 jornadas y se repetiría la fecha de los clásicos para que sean ida y vuelta. ¿Ascenso y descenso? Habrían dos y dos.

¿Se dará?

/Editorial de la Revista El Gráfico

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