A Maripán lo llaman “El mariscal aragonés”: tramitan su pasaporte comunitario

El central del Alavés Guillermo Maripán trabaja junto a sus representantes la vía burocrática que le permita obtener el pasaporte español. En su segundo año como jugador albiazul, el chileno ha emprendido la vía de justificar sus dos años de residencia en España para dar ese paso que le llevaría a dejar de ocupar plaza de extracomunitario.

Al mismo tiempo, elevaría su categoría deportiva y se podría convertir en una pieza cotizada para cualquier equipo por esa condición de tener la doble nacionalidad. El propio Maripán corroboró el pasado sábado las palabras de su agente, Marcelo Contreras, que desveló este trabajo que están llevando a cabo. “Estamos a la espera de gestionar el pasaporte por residencia a contar de junio”, explicó el responsable de sus cuestiones deportivas, en declaraciones al rotativo chileno El Gráfico.

Reconoció Maripán que es esta la vía escogida para obtener el preciado documento ante la ausencia de cualquier antepasado familiar europeo que le podría servir para argumentar ascendencia familiar para llegar a la condición de comunitario. Será un lento y farragoso proceso a la hora de cumplimentar todos los papeles necesarios hasta obtener ese nuevo status. El Alavés se verá beneficiado por la obtención del documento y liberaría así una de las plazas de extracomunitario para poder realizar una incorporación de esa categoría en su plantilla. En la actualidad esas plazas las ocupan, el propio central chileno, junto a los ghaneses Twumasi y Wakaso.

Asentado en Europa

Guillermo Maripán cumple su segunda campaña en Vitoria y está empezando a demostrar las cualidades que llevaron a reclutar a la secretaría técnica su incorporación. Llegó con 23 años en el verano de 2017 como un prometedor central que brilló en la Universidad Católica de Chile. Le costó adaptarse a la velocidad y rapidez del fútbol europeo por su evergadura, 1,93 metros.

No tuvo un aterrizaje sencillo en un comienzo de campaña desastroso para el Alavés, que le llevó a ocupar las últimas posiciones. Sin embargo, el paso eventual de Javier Cabello por el banquillo le empezó a abrir la puerta de la titularidad. Abelardo le dio continuidad y se aprovechó de la lesión de Laguardia para formar pareja junto a Ely en el eje de la zaga.

La total recuperación del mariscal aragonés le empezó a relegar un tanto en los planes de Abelardo, pero siempre dispuesto a hacerse un hueco en el once inicial al más mínimo despiste de los dos titulares. En el presente curso tiene también competencia con el polivalente Ximo Navarro, que en varias ocasiones le ha dejado en el banquillo, sobre todo en los partidos posteriores a los partidos internacionales. Su solvencia y buen hacer le convierte en habitual de las convocatorias de Reinaldo Rueda con la La Roja.

Tiene contrato hasta el año 2021 con el Alavés, pero su nombre empieza a aparecer en la agenda de potentes clubes que rastrean el mercado el nombre de un central. La experiencia que va acumulando en Europa, además de esa condición de comunitario le ponen en la rampa de salida para convertirse dentro de poco tiempo en una de las futuribles bazas en el mercado y que puede dejar un buen puñado de millones en las arcas albiazules.

/Marca

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