Tigre, equipo descendido a la B, eliminó al campeón, el Racing de los chilenos

Hay que masticar. Procesarlo de la mejor manera posible e intentar tragarlo cuanto antes. La Copa Superliga ya es historia para Racing. El triunfo 2-1 ante Tigre no le alcanzó, pero se fue de esta competencia de pie. Después de haber hecho un papelón en el partido de ida en Victoria, la Academia debía lavar su imagen en el Cilindro. Y lo cumplió. Tanto que pese a la eliminación se fue de la cancha con la ovación de los hinchas. «Dale campeón, dale campeón…» explotó el estadio pese a que ya hayan arrancado las vacaciones.

Licha y Racing
La salida de Licha López fue un golpe duro.

Porque así jugó Racing, a lo campeón. Con orgullo y vergüenza deportiva, salió a demostrar que lo de la ida había sido sólo un paso en falso. Con mucha actitud y juego, pasó por arriba a su rival en el primer tiempo. Lo dominó, no lo dejó pensar y demostró porque es el campeón de la Superliga. Tan bueno fue el arranque que se fue al descanso ya 2-0, resultado que le alcanzaba para ir a los penales.

Pero no se conformó con eso y fue por más. Con un rival metido atrás y preparado para hacer tiempo durante todo el encuentro, la Academia intentó por todos los caminos aunque se fue diluyendo. La lesión de Lisandro López fue un golpe duro y ni hablar del tremendo mano a mano que desperdició Cvitanich. Era el 3-0 y a semis, pero la quiso poner entre las piernas de Marinelli y no pasó. Desde ahí le costó llegar a Racing. El ritmo que le puso a los primeros 60 minutos se sintió en las piernas de los jugadores y todo indicaba que los penales era el camino final. Racing no podía entrar y a Tigre ni le interesa a atacar.

Pero, como en casi toda la temporada, la Academia no tuvo suerte. Ni un poquito. Coudet se la jugó por la frescura de un juvenil y, en una de las últimas del partidos, el pibe perdió con Pérez Acuña que la clavó en el ángulo. Sí, insólito. Insólito e injusto pasa este Racing que mereció ganar por una diferencia mayor y seguir en la Copa. El equipo del Chacho quedó afuera, hay bronca pero también la satisfacción de que reapareció el campeón. Que Racing volvió a ser Racing.

A descansar, a volver a soñar con cosas importantes y a seguir con una identidad que quedó claro no está perdida. De pie…

/Racing de Alma

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