La cuenta regresiva para una nueva edición del Clásico Universitario ya comenzó. Este sábado 25 de abril, Universidad de Chile y Universidad Católica se enfrentarán en un duelo marcado por la incertidumbre en el cuadro azul, que aún busca consolidar su funcionamiento bajo la dirección técnica de Fernando Gago.
El entrenador del llamado “Romántico Viajero” enfrenta complicaciones importantes, ya que podría no contar con dos referentes del plantel: Eduardo Vargas y Charles Aránguiz. Ambos jugadores, campeones de América, arrastran problemas físicos y su presencia en el encuentro sigue siendo una incógnita.
La situación fue abordada este miércoles por el arquero Gabriel Castellón, quien en conferencia de prensa se refirió al estado de sus compañeros. “Están haciendo todo lo posible para poder estar a disposición”, afirmó en primera instancia.
El guardameta detalló que la evolución de ambos futbolistas será clave en la decisión final. “Hemos visto cómo están tratando de mejorar. Lamentablemente, las molestias que han tenido se tienen que ir viendo día a día”, explicó, enfatizando que el cuerpo médico tendrá la última palabra. “Son los encargados del área física y el área médica los que tienen que ir tomando las decisiones”, añadió, destacando además la importancia de contar con ellos: “Siempre va a ser bueno tenerlos, porque son grandes jugadores”.
En lo futbolístico, Universidad de Chile llega golpeada tras una reciente derrota ante Chillán, resultado que dejó cuestionamientos pero también señales de progreso en el juego. “El grupo siempre está con la disposición de querer mejorar. Sabemos de lo duro que fue la derrota en Chillán”, comentó Castellón.
El arquero también hizo hincapié en la falta de efectividad ofensiva. “Estamos llegando y haciendo daño, pero no se está concretando con goles. Estamos trabajando en eso, en poder afinar esos detalles”, señaló, reconociendo uno de los principales desafíos del equipo.
Respecto al rival, Universidad Católica, el portero anticipó un encuentro exigente. “Es un equipo duro, tiene jugadores determinantes y mucha intensidad”, advirtió. Asimismo, puso énfasis en la importancia de las jugadas a balón detenido: “Los balones detenidos siempre van a marcar la diferencia y hay que trabajarlos como si fuera la última jugada del partido”.
Con este panorama, el Clásico Universitario se presenta como una prueba clave para ambos equipos, especialmente para una Universidad de Chile que busca despejar dudas y reencontrarse con los resultados.
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