Durante décadas, los pronósticos sobre quién se coronaría campeón del mundo estuvieron rodeados de supersticiones, métodos esotéricos y curiosas celebridades animales. Desde adivinos y tarotistas hasta el famoso Pulpo Paul, que alcanzó notoriedad durante el Mundial de Sudáfrica 2010, las predicciones deportivas parecían más cercanas a la magia que a la ciencia.
Hoy, sin embargo, la situación es muy distinta. El desarrollo de la inteligencia artificial y el análisis masivo de datos ha permitido construir modelos predictivos capaces de procesar millones de variables para estimar con mayor precisión qué selección tiene más opciones de conquistar la máxima cita del fútbol.
Un modelo científico basado en 100.000 simulaciones
Un grupo internacional de investigadores encabezado por Achim Zeileis, profesor de Estadística de la Universidad de Innsbruck, en Austria, desarrolló un sofisticado sistema de aprendizaje automático destinado a proyectar el desenlace del torneo.
La metodología consistió en recrear el campeonato de manera virtual en 100.000 oportunidades, permitiendo calcular la frecuencia con que cada selección logra alcanzar el título.
Los resultados posicionan a España como la principal candidata a levantar la copa, con una probabilidad estimada del 14,5%. Incluso después de su empate en el debut frente a Cabo Verde, el combinado español sigue encabezando las proyecciones.
Por detrás aparecen Inglaterra y Francia, ambas con un 12,4% de posibilidades, mientras que Alemania figura con un 11,2%.
Un Mundial más difícil de predecir
Los autores del estudio destacan que las probabilidades están mucho más distribuidas que en ediciones anteriores. La principal razón es el nuevo formato del campeonato, que incorpora 48 selecciones y un mayor número de rondas eliminatorias.
Este cambio aumenta la incertidumbre y reduce las opciones porcentuales de los favoritos tradicionales. En ese contexto, selecciones como Portugal y Argentina también aparecen bien posicionadas, con probabilidades de 8,9% y 8,2%, respectivamente.
Cómo funciona el algoritmo
El sistema predictivo se construye a través de dos grandes etapas. En primer lugar, combina modelos estadísticos con información proveniente de mercados de apuestas y bases de datos futbolísticas para determinar la fortaleza relativa de cada selección y de sus jugadores.
Posteriormente, un algoritmo de aprendizaje automático integra todos esos antecedentes junto con otras variables relevantes para generar una predicción probabilística de cada encuentro.
Los investigadores comparan el proceso con “lanzar dados cargados”, donde cada equipo posee probabilidades distintas de anotar cierta cantidad de goles dependiendo de su nivel competitivo y de las características específicas de su rival.
Millones de datos detrás de cada pronóstico
Para alimentar el modelo, se recopilaron todos los partidos de selecciones nacionales disputados durante los últimos ocho años. Además, se incorporaron cuotas de apuestas internacionales, valoraciones individuales de futbolistas y estimaciones de mercado obtenidas a través de Transfermarkt.
La investigación también considera indicadores complementarios relacionados con cada país. Entre ellos figuran la posición en el ranking de la FIFA, la presencia de jugadores en fases decisivas de la Champions League y diversos factores socioeconómicos, incluido el producto interno bruto per cápita.
El papel del “bosque aleatorio”
Toda esta información fue procesada mediante una técnica de aprendizaje automático conocida como “bosque aleatorio” o random forest. Este sistema combina múltiples árboles de decisión entrenados con datos históricos de grandes torneos internacionales disputados desde el Mundial de Alemania 2006.
La ventaja de este enfoque es su capacidad para detectar patrones complejos y relaciones que resultarían prácticamente imposibles de identificar mediante métodos estadísticos tradicionales.
Predicciones avanzadas, pero sin certezas absolutas
Pese al alto nivel de sofisticación del modelo, los investigadores reconocen que ningún sistema es capaz de anticipar con total exactitud el desenlace de un Mundial.
El fútbol continúa siendo uno de los deportes más impredecibles del planeta, donde una expulsión, una lesión o una tanda de penales pueden cambiar el destino de cualquier selección.
Aun así, los autores sostienen que una predicción sustentada en millones de registros históricos y decenas de miles de simulaciones tiene mayores posibilidades de aproximarse a la realidad que cualquier método basado en la intuición o en supuestos poderes sobrenaturales.
Como concluyen los investigadores, “un modelo respaldado por datos masivos probablemente tenga más opciones de acertar que cualquier oráculo improvisado o un molusco convertido en estrella mundial”.
@EstudioEstadio