La fisioterapeuta y autora del libro Walk, Milica McDowell, advirtió sobre los errores más frecuentes que las personas cometen al caminar y que podrían disminuir los beneficios de esta actividad o incluso provocar lesiones. En conversación con Fox News Digital, la especialista enfatizó que pequeños cambios en la postura, el ritmo y el calzado pueden marcar una gran diferencia en la salud física y mental.
Uno de los principales problemas identificados por McDowell es caminar mirando la pantalla del teléfono móvil. “Es peligroso y representa un problema de salud pública”, afirmó la experta al medio estadounidense. Según explicó, esta práctica incrementa el riesgo de accidentes y afecta la postura corporal, ya que obliga a inclinar el cuello y genera tensión en la espalda y los hombros.
La especialista también alertó sobre el uso de calzado inadecuado. Indicó que más del 60% de los adultos utiliza zapatos de talla incorrecta o modelos que no están diseñados para caminar. Por ello, recomendó elegir calzado con espacio suficiente para mover los dedos y verificar la talla adecuada con ayuda profesional, considerando que esta puede variar entre distintas marcas.
Otro aspecto clave es la postura al caminar. McDowell sostuvo que una mala alineación corporal y la escasa activación muscular, especialmente en la zona de los glúteos, reducen la eficiencia de cada paso y elevan el riesgo de lesiones. Para optimizar la caminata, aconsejó mantener una postura erguida y aumentar ligeramente la velocidad.
En ese sentido, explicó que la mayoría de las personas camina entre 90 y 100 pasos por minuto, equivalente a unos 4,8 kilómetros por hora. Sin embargo, señaló que un ritmo más rápido, de entre 120 y 130 pasos por minuto, puede mejorar el gasto energético y beneficiar la salud cardiovascular.
La autora de “Walk” también cuestionó la popular meta de los 10.000 pasos diarios, calificándola como un “mito de mercadotecnia”. En lugar de esa cifra estándar, recomendó establecer objetivos personalizados de entre 5.500 y 7.500 pasos al día, priorizando la constancia por sobre la cantidad.
Además, destacó la importancia de complementar las caminatas con otras actividades físicas como entrenamiento de fuerza, baile, deportes de raqueta o ejercicios funcionales. “Una rutina completa incluye mantener una buena hidratación, alimentación y descanso, además de caminar”, señaló la especialista.
Los beneficios de caminar, añadió, no se limitan al plano físico. Según McDowell, realizar caminatas en grupo o acompañado favorece la interacción social, ayuda a combatir la soledad y puede mejorar el equilibrio y la capacidad de reacción, especialmente en adultos mayores.
Finalmente, la experta recalcó que incluso caminatas cortas distribuidas durante el día pueden aportar efectos positivos para la salud integral, contribuyendo al bienestar mental, la reducción del estrés y una mejor calidad de vida.
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