Apenas tres unidades cosechadas de 12 posibles en las cuatro presentaciones más recientes del torneo local han encendido leves alarmas en Colo Colo. Aunque la consecución de la copa número 35 no parece correr un peligro real dada la brecha sobre sus perseguidores, el rendimiento reciente del conjunto de Macul dista mucho de la solidez que exhibía hasta hace unas semanas.
Empate en el Santa Laura y un trámite que fue de más a menos
Durante la jornada del domingo, en la cancha del Santa Laura, el cuadro dirigido por Fernando Ortiz no logró sostener su juego frente a Palestino. En un complemento deficiente, los albos cedieron terreno hasta recibir la igualdad definitiva mediante un remate de Enzo Roco en los minutos finales, haciendo estéril la actuación del arquero Vozinha. Este resultado se suma al empate frente a Huachipato (0-0), la igualdad contra Concepción (1-1) y la abultada derrota ante Coquimbo (5-2).
Frente al momento del plantel, Fernando Ortiz le restó dramatismo a la racha: “Es parte del deporte” “El equipo no viene a la baja, me enfoco en el día contra Universidad de Concepción”
En tanto, el volante Arturo Vidal apuntó a la autocrítica de cara a la definición: “Estamos a cinco partidos de que termine el campeonato y tenemos que asegurarlo luego. Somos los punteros y tenemos que trabajar y ser autocríticos”
La distancia con la U y los factores del bajón
La holgada ventaja que mantenían los blancos comenzó a reducirse paulatinamente. Tras imponerse en el Superclásico jugado en el Estadio Nacional el pasado 23 de agosto, la diferencia sobre Universidad de Chile era de 13 puntos, brecha que llegó a estirarse a 16 unidades tras la jornada 21 (goleada 5-1 ante Audax Italiano y caída azul ante U. de Concepción). Sin embargo, el repunte del elenco adiestrado por Fernando Gago —que suma tres victorias al hilo frente a Coquimbo, La Serena y Ñublense— abre la opción de acortar la distancia a siete puntos tras su duelo contra Everton este lunes.
Entre las causas que explican este momento se analizan tres factores clave:
Aspecto psicológico: Fernando Ortiz reconoció que “hay que seguir trabajando y hay que mejorar mentalmente”. No obstante, el delantero Javier Correa transmitió calma: “Lo tomamos con tranquilidad, ni cuando teníamos 18 puntos de ventaja estaba asegurado ni ahora. Las riendas las tenemos nosotros y hay que asegurar los partidos. Los rivales nos juegan a muerte, quedó demostrado con Coquimbo, que hoy perdió. Son distintas las formas y nos tenemos que acostumbrar a eso”.
Interrupciones en el calendario: El apretado y discontinuo fixture afectó el ritmo competitivo, jugando solo cinco duelos entre septiembre y octubre. Al respecto, Arturo Vidal fustigó: “El campeonato ha sido muy extraño, veníamos en una racha espectacular de 11 o 12 partidos invictos y después paramos, ahora volvimos y de nuevo se va a volver a parar”.
Inestabilidad en el arco y goles recibidos: Con alternativas como Gabriel Maureira y Eduardo Villanueva marginados de las últimas convocatorias, las cifras defensivas muestran un deterioro: 16 goles encajados en 10 duelos de la segunda ronda, superando los 12 recibidos en las primeras 15 fechas.
A este panorama deportivo se suma la incerteza institucional sobre la continuidad de Fernando Ortiz y el propio Arturo Vidal para 2027, agregando un componente de fricción entre el cuerpo técnico y la dirigencia encabezada por Aníbal Mosa en la fase decisiva del certamen.
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