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Estrategias diarias para proteger la salud cardiovascular, según expertos

Las rutinas exigentes, el estrés y la falta de tiempo se han convertido en obstáculos frecuentes para mantener hábitos saludables. Sin embargo, especialistas sostienen que incluso en contextos de agendas ajustadas es posible cuidar el corazón con decisiones simples y sostenidas.
Un informe difundido por Men’s Health recopiló las estrategias de siete cardiólogos que aplican en su vida diaria para preservar la salud cardiovascular sin recurrir a rutinas complejas. Las recomendaciones incluyen desde entrenamientos breves hasta cambios en la alimentación, el descanso y el manejo del estrés.
Ejercicio eficaz en pocos minutos
Para quienes no pueden dedicar largas horas al gimnasio, el cardiólogo Jonathan Fisher propone entrenamientos cortos de alta intensidad. “Si no dispongo de tiempo para una sesión completa, hago intervalos de cuatro a cinco minutos con 30 segundos de esfuerzo y 30 de recuperación”, explicó.
Este tipo de rutinas, conocidas como HIIT, pueden complementarse con ejercicios como sentadillas o flexiones, que activan varios grupos musculares al mismo tiempo. Según el especialista, estos “microentrenamientos” pueden ofrecer beneficios cardiovasculares similares a los de sesiones más extensas.
Alimentación: decisiones rápidas pero conscientes
En cuanto a la dieta, el cardiólogo Joel Kahn remarcó la importancia de evitar alimentos ultraprocesados, incluso en momentos de apuro. “Prefiero omitir una comida antes que recurrir a comida rápida o congelada”, afirmó.
Como alternativa, sugiere opciones prácticas como frutas durante los traslados. “Es mejor comer dos plátanos que detenerse en un local de comida rápida”, señaló, destacando su aporte de fibra y saciedad. También mencionó alimentos como el edamame tostado, asociado a la reducción del colesterol LDL.
Estrés y vínculos sociales
El bienestar emocional también juega un rol clave. El cardiólogo Yazan Daaboul incorpora actividades de relajación en su rutina semanal. “Me realizo tratamientos faciales relajantes; es una experiencia muy positiva”, comentó.
Además, enfatizó la importancia de mantener vínculos sociales: “Priorizar cumpleaños, bodas y encuentros con seres queridos ayuda a reducir la ansiedad”.
Dormir mejor y evitar el alcohol
El descanso nocturno es otro pilar fundamental. El cardiólogo Jamal Rana advirtió sobre el consumo de alcohol antes de dormir. “No lo recomiendo: puede aumentar el estado de alerta horas después”, explicó.
También subrayó: “La evidencia muestra que el alcohol no beneficia al corazón; más bien lo perjudica”. Como alternativa, sugirió infusiones como el té de manzanilla para favorecer el sueño.
La clave: constancia, no perfección
Para el cardiólogo Andrew M. Goldsweig, la clave está en la regularidad. “Las enfermedades cardíacas no se desarrollan por un solo día de malos hábitos”, afirmó.
Y agregó: “El problema es sostener conductas poco saludables en el tiempo”, destacando la importancia de mantener una rutina equilibrada a largo plazo.
Cómo actuar tras un exceso
El cardiólogo James Louis Januzzi destacó la importancia de retomar rápidamente los buenos hábitos tras un exceso. “Creo firmemente en la capacidad de corregir el rumbo”, señaló.
Según explicó, volver a una dieta equilibrada facilita la sostenibilidad: “Si las restricciones son extremas, es menos probable mantenerlas”.
Café y energía con moderación
Ante noches de mal descanso, el cardiólogo Matthew Budoff recurre al café en cantidades controladas. “No es perjudicial para el corazón si se limita a unas dos tazas al día”, aseguró.
El objetivo es mantener la energía suficiente para continuar con la actividad física habitual, como caminar o realizar ejercicios aeróbicos durante la semana.
Un indicador simple para evaluar el corazón
Además de estos hábitos, los especialistas destacaron un método accesible para monitorear la salud cardiovascular. Consiste en dividir la frecuencia cardíaca diaria por la cantidad de pasos y calcular un promedio durante dos semanas.
Una proporción inferior a 0,0147 se asocia con menor riesgo de enfermedades como hipertensión o insuficiencia cardíaca. Este indicador permite integrar dos variables clave del funcionamiento del organismo y ofrece una referencia práctica para el seguimiento cotidiano.
En conjunto, estas estrategias muestran que, incluso en medio de la vida moderna, pequeños cambios sostenidos pueden marcar una diferencia significativa en la salud del corazón.
@EstudioEstadio











