Colo Colo deberá afrontar sus próximos compromisos sin una de sus principales cartas ofensivas. Pese a que el conjunto albo atraviesa un escenario favorable en la Liga de Primera, donde marcha como líder con una ventaja de 16 puntos sobre Universidad Católica y Universidad de Chile, el Tribunal de Disciplina resolvió sancionar a Javier Correa con dos partidos de suspensión.
El delantero argentino había sido una de las figuras del último Superclásico, al marcar el tanto que terminó inclinando la balanza y permitió que el equipo dirigido por Fernando Ortiz derrotara por 2-1 al conjunto de Fernando Gago en el Estadio Nacional.
Sin embargo, la celebración posterior terminó generando consecuencias disciplinarias.
El gesto que provocó la denuncia de la U
Una vez concluido el encuentro, Correa protagonizó una polémica acción frente a la tribuna donde se concentraban los hinchas de Universidad de Chile. El atacante realizó un movimiento pélvico de evidente connotación sexual, situación que posteriormente fue denunciada por el club azul ante el Tribunal de Disciplina.
La presentación de la U fue ingresada el lunes 24 y constaba de tres páginas. En ella, el cuadro universitario solicitó inicialmente tres fechas de suspensión para el atacante albo.
Uno de los principales argumentos utilizados por los azules fue la condición de reincidente del futbolista. La U recordó que Correa había sido sancionado recientemente por sus declaraciones contra el árbitro Nicolás Gamboa, después del partido frente a Huachipato disputado en Talcahuano por la Copa de la Liga.
En su escrito, Universidad de Chile sostuvo: “El denunciado registra una sanción reciente y de superior entidad”.
El club también recordó que, con fecha 24 de junio de 2026, la Primera Sala había impuesto originalmente cuatro partidos de suspensión al jugador por infringir el artículo 68° letra a) del Código, sanción que posteriormente fue reducida a tres encuentros por la Segunda Sala.
A partir de esos antecedentes, la U argumentó que Correa debía ser considerado reincidente y que aquello justificaba una sanción ubicada en el extremo superior del rango disponible.
La acusación de provocación deliberada
La denuncia azul no se limitó a describir el gesto. También puso especial énfasis en la supuesta intención del delantero.
Según la presentación, Correa se habría dirigido expresamente hacia la galería norte del recinto, sector ocupado por seguidores de Universidad de Chile, antes de realizar el polémico movimiento.
La acusación fue categórica: “No se trató de un desahogo espontáneo ni de un gesto ambiguo susceptible de interpretación alguna”.
Para los universitarios, la posición corporal del atacante y la duración de la acción demostrarían que existió una intención directa de provocar a los espectadores.
La U sostuvo además que el jugador “orientó su cuerpo hacia ella y sostuvo el gesto el tiempo suficiente para asegurar su percepción por parte del público”, argumento utilizado para reforzar la tesis de que la acción había sido deliberada.
Colo Colo intentó explicar el gesto
La defensa de Colo Colo planteó una interpretación diferente de lo ocurrido en el Nacional.
El club albo sostuvo que la acción de Correa no estaba dirigida contra los hinchas de Universidad de Chile, sino que habría tenido como destinatarios a integrantes del propio club. Esa versión también fue respaldada públicamente por figuras del plantel, entre ellas Arturo Vidal.
El argumento adquirió especial importancia debido a los antecedentes disciplinarios recientes del atacante. De hecho, aunque la sanción finalmente fue de dos partidos, el Tribunal consideró que el castigo mínimo de una fecha no resultaba aplicable debido a sus antecedentes.
El antecedente de Marcelo Díaz
Durante su defensa, Colo Colo también recurrió a antecedentes históricos del Superclásico.
Uno de ellos correspondió a Marcelo Díaz, quien durante el enfrentamiento de 2011 protagonizó un gesto de carácter obsceno al tomarse los genitales frente al público rival.
En aquella oportunidad, el actual referente azul recibió una fecha de suspensión. Además, Díaz ofreció disculpas por lo ocurrido.
Un elemento que marcó una diferencia con el caso de Correa fue que aquella conducta no quedó consignada en el informe arbitral de Claudio Puga.
También apareció el caso de Maximiliano Guerrero
La defensa alba incorporó además un antecedente mucho más reciente: el de Maximiliano Guerrero.
En junio de 2025, el entonces delantero de Universidad de Chile fue expulsado durante un partido frente a Coquimbo Unido. Mientras abandonaba el terreno de juego rumbo a los vestuarios, realizó un gesto similar al protagonizado ahora por Correa.
Sin embargo, el árbitro Franco Jiménez solamente consignó en su informe la infracción que había motivado la tarjeta roja, sin hacer referencia específica al gesto.
Guerrero terminó recibiendo una fecha de suspensión.
Correa, fuera en un momento clave
Finalmente, la Primera Sala del Tribunal de Disciplina determinó que Javier Correa deberá cumplir dos partidos de suspensión.
Aunque la sanción es inferior a las tres fechas solicitadas por Universidad de Chile, supone igualmente un problema para Colo Colo, que perderá a su delantero en los próximos compromisos.
El caso vuelve a dejar en evidencia cómo una celebración posterior a un partido puede terminar teniendo consecuencias deportivas. Para el atacante argentino, el gol que selló el triunfo en el Superclásico terminó acompañado de una factura disciplinaria que ahora deberá pagar lejos de la cancha.
Y todo por un gesto que, más allá de la interpretación de cada parte, terminó convirtiéndose en uno de los episodios más comentados del clásico.
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