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Colo Colo

El origen de la férrea rivalidad entre Colo Colo y Universidad Católica

Más allá de las etiquetas, la rivalidad entre Colo Colo y Universidad Católica es una de las más encendidas en los últimos 40 años. Lapso que coincide, de manera palmaria, con la refundación del cuadro cruzado en materia futbolística, con un balance de 12 de sus 16 títulos nacionales desde 1984.

Porque al margen de las estadísticas generales, el cuadro de la franja conquistó 20 de sus 24 coronas en la máxima categoría, el 80%, justo desde 1983, cuando logró su primera Copa Chile. Desde ahí, alternó la hegemonía del fútbol nacional junto con Colo Colo, la U y el hoy complicado equipo de Cobreloa. Todo gracias a la reingeniería que sostuvo la institución en esa época.

“Cerca del ‘82 cambia la fisonomía del club. Antes entrenábamos en Santa Rosa de Las Condes en una canchita y la UC era un club más. Ahí se puso la primera piedra del complejo deportivo, porque antes de eso no éramos protagonistas; y habíamos bajado el año 73″, advierte Osvaldo “Arica” Hurtado, campeón con la UC en el ‘84 y ‘87.

Una opinión similar a la de su excompañero Mario Lepe, el chileno con más presencias en la Copa Libertadores, ganador de tres títulos de Primera y dos de Copa Chile, con la única camiseta que vistió.

“Diría que esta rivalidad se consagra a partir de 1983, más o menos. La UC disputa los títulos, con buenos planteles, muchos jugadores formados en el club y que con el tiempo le dieron mayor jerarquía al equipo. Todo eso comenzó a entusiasmar a los hinchas y Católica se fue haciendo más popular, adquiere más importancia en esos duelos contra Colo Colo. A veces se jugaban a estadio lleno, con más de 60 mil personas”, dice el Gran Capitán.

Alternancia en el podio

En efecto, la irrupción del elenco estudiantil permitió al equipo ser uno de los animadores frecuentes del torneo, las liguillas y las participaciones en Copa Libertadores. Un tándem que repitió con los albos en cinco ocasiones en el antiguo formato, entre ‘88 y ‘99.

“Este era un proyecto importante para la Católica que comenzó con Ignacio Prieto en la banca. El equipo tenía muchos jugadores de casa y comenzó a hacer muchas giras internacionales. Esta rivalidad pasa por el éxito de los equipos, la trascendencia de los planteles. Para nosotros empezó a ser un partido importante. No como la U, que no importaba el puesto en la tabla, pero sí la rivalidad se hizo más evidente. Se convirtió en un enfrentamiento recurrente, porque había una alternancia en los títulos de los ‘80 entre la UC, Colo Colo y Cobreloa. En ese tiempo, Católica tuvo un repunte importante e hizo muy buenas campañas”, señala Juan Gutiérrez, ganador de cuatro títulos con los albos entre el ‘82 y ‘88.

Desde 1987, ambos rivales acapararon el primer y segundo puesto en 14 torneos, registro que refuerza la importancia de un choque con una rica historia reciente.

“Peleábamos el campeonato todos los años. Asistía mucha gente a los estadios, éramos rivales frecuentes y eso daba más condimentos. La UC tiene mucha historia. Bajó en los ‘70, después volvió con mucha fuerza. Puso mucho énfasis en el área formativa, se transformó en un equipo poderoso”, reconoce Jaime “Pillo” Vera, campeón seis veces con el Cacique: tres torneos nacionales y tres de Copa Chile.

La ausencia azul

Así como los convulsos ochenta fueron el renacer de los cruzados, en forma paralela, Universidad de Chile comenzó a vivir el calvario que la llevó al descenso. En ese escenario, Católica llegó a ocupar el puesto que dejó vacante el otro protagonista del Superclásico.

“Creo que esta rivalidad se hizo más fuerte a finales de los años 70, con los famosos hexagonales y octogonales. Pasaron muchos años en que la U no llegaba a los primeros lugares y Colo Colo comenzó a pelear el título con la Católica. Especialmente, en los años 80, como que la UC llegó a ocupar ese lugar que había perdido la U. Se hizo un enfrentamiento más parejo y se continuó en los 90, con grandes planteles de lado y lado. Hubo un equilibrio de fuerzas”, explica Leonel “Chuflinga” Herrera, campeón nueve veces con los albos en dos períodos, incluidas seis estrellas en el campeonato nacional.

Así también concuerda Lepe: “El clásico era con la U, el Universitario, pero ellos fueron perdiendo protagonismo durante los ochenta, entonces los rivales a vencer eran Colo Colo y Cobreloa, que pasaba por un gran momento. Nosotros peleábamos casi todos los años el torneo con los albos. Después, el antagonismo se acentuó aún más con los partidos de Copa Libertadores. Hubo muchas versiones en las que llegábamos ambos equipos a la fase grupal. Después, esa misma rivalidad se trasladó a los años 90, ya con planteles de mucha jerarquía, la llegada de Néstor Gorosito y Beto Acosta a la UC, o Marcelo Espina e Ivo Basay en Colo Colo; encendieron más los ánimos”.

Original de La Tercera

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