En una sólida presentación como visitante, Colo-Colo consiguió una valiosa victoria por la cuenta mínima frente a O’Higgins en la ciudad de Rancagua, escenario donde no lograba celebrar desde hace cinco años. El 1-0 le permitió al conjunto albo encadenar su tercera victoria consecutiva y arribar con confianza al próximo Superclásico del fútbol chileno.
El equipo dirigido por Fernando Ortiz afrontó un inicio complejo. El cuadro celeste, pese a tener compromisos internacionales en el horizonte, salió decidido a imponer condiciones desde el primer minuto. Con una presión alta y constante, los locales dificultaron la salida del mediocampo visitante y generaron las primeras aproximaciones de riesgo.
Antes de cumplirse los 10 minutos, un lanzamiento de esquina casi se transforma en la apertura de la cuenta para los rancagüinos. Juan Leiva conectó con peligro y estuvo a centímetros de batir al portero Fernando de Paul. Poco después, a los 8’, un tiro libre ejecutado por Francisco González estremeció el área alba, aunque el balón terminó impactando la parte externa del vertical.
Tras ese intenso arranque del conjunto local, Colo-Colo logró reacomodarse en el terreno de juego. Con el correr de los minutos, los volantes comenzaron a imponerse en los duelos individuales y a distribuir con mayor criterio, buscando amplitud por las bandas para descomprimir la presión rival.
El sector izquierdo se transformó en la principal vía ofensiva del elenco de Macul. La sociedad entre Claudio Aquino y el lateral Diego Ulloa generó varias aproximaciones al área defendida por Omar Carabalí, aunque sin la claridad necesaria para romper el cero antes del descanso. En el tramo final del primer tiempo, un tiro libre desde el costado obligó a una intervención providencial de Arnaldo Castillo, quien despejó al córner cuando el balón amenazaba con colarse.
En la segunda mitad, el conjunto local volvió a avisar de inmediato mediante un contragolpe que dejó a Bastián Yáñez frente al arco, pero De Paul respondió con seguridad para mantener la igualdad.
El momento decisivo llegó a los 55’. El defensor Joaquín Sosa probó desde la media distancia con un remate rasante que complicó a Carabalí, quien no logró controlar el balón. Atento al rebote, Aquino apareció para definir con potencia y establecer el 1-0 definitivo en favor del visitante.
Pasada la hora de partido, el encuentro vivió un momento polémico. Víctor Méndez derribó a Leiva dentro del área y el árbitro Mathias Riquelme sancionó penal en primera instancia. Sin embargo, tras revisar las imágenes en el VAR, el juez decidió revertir su determinación y anuló la infracción.
En los minutos finales, Maxi Romero llegó a convertir el segundo tanto tras una elaborada jugada colectiva, pero la acción fue invalidada por una falta previa de Tomás Alarcón. El marcador no volvió a moverse, aunque De Paul debió intervenir en dos ocasiones más para asegurar una victoria que deja a Colo-Colo en alza y con impulso anímico de cara a su próximo gran desafío.