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Más que repetir: combinar disciplinas protege el corazón y previene lesiones

La diversidad en el ejercicio físico no solo combate el aburrimiento: también puede prolongar la vida. Una investigación reciente de la Harvard University, difundida por la revista New Scientist, concluye que alternar distintas modalidades de actividad física —estrategia conocida como entrenamiento cruzado— se vincula con una reducción significativa del riesgo de muerte y con mejores marcadores generales de salud frente a la práctica exclusiva de una sola disciplina.

El trabajo se apoyó en el seguimiento de decenas de miles de personas durante aproximadamente cuatro décadas, lo que permitió observar patrones sólidos entre variedad en el entrenamiento y longevidad.

Menor mortalidad con rutinas variadas

El análisis incluyó a más de 70.000 mujeres y cerca de 41.000 hombres. Los resultados muestran que quienes combinaron actividades como ciclismo, carrera y ejercicios de fuerza presentaron un 19% menos de riesgo de mortalidad por cualquier causa, en comparación con quienes se limitaron a una única forma de ejercicio.

Asimismo, la probabilidad de fallecer por enfermedades cardiovasculares, cáncer u otras causas descendió entre un 13% y un 41% en los participantes que optaron por diversificar su entrenamiento.

Los investigadores subrayan que los beneficios no se explican únicamente por el volumen de actividad. Incluso manteniendo niveles similares de esfuerzo físico, la variedad parece potenciar el impacto positivo en la salud.

El efecto de romper la monotonía

Según el estudio desarrollado en Harvard University, repetir constantemente el mismo movimiento puede llevar a una estabilización de los beneficios. Un ejemplo revelador: personas que caminaban cinco horas semanales obtuvieron mejoras comparables en longevidad a quienes caminaban entre 20 y 40 horas a la semana, lo que sugiere que aumentar la cantidad sin cambiar el estímulo no necesariamente multiplica los resultados.

Alternar ejercicio aeróbico y entrenamiento de fuerza activa distintos sistemas fisiológicos. Mientras el primero fortalece el sistema cardiorrespiratorio, el segundo favorece el desarrollo muscular y la densidad ósea. Esta combinación impulsa adaptaciones más completas y refuerza tanto la resistencia como la fortaleza global.

Menos lesiones, mejor rendimiento

Los beneficios del entrenamiento cruzado no se limitan a la longevidad. En 2018, un estudio con 31 corredores juveniles observó que sustituir dos sesiones suaves de carrera por entrenamientos en bicicleta elíptica mejoró la eficiencia en el uso de oxígeno. Los atletas lograron mantener el mismo ritmo con menor esfuerzo respecto al grupo que solo corrió.

Otro análisis que reunió datos de aproximadamente 5.000 futbolistas en nueve estudios distintos concluyó que incorporar ejercicios de equilibrio redujo en más de un 35% el riesgo de lesiones de tobillo.

Estos hallazgos, también reportados por New Scientist, respaldan la importancia de introducir dinámicas orientadas a la estabilidad y la movilidad dentro del plan semanal.

Experiencia personal y respaldo científico

La periodista y corredora Grace Wade, colaboradora de New Scientist, relató que tras dedicar casi un año exclusivamente a correr percibió una disminución en su movilidad.

“Aunque me encanta correr, noté que necesitaba algo más para mantener mi cuerpo fuerte y flexible”, explicó.

Al incorporar pilates y yoga, Wade afirma haber mejorado su fuerza, amplitud de movimiento y resistencia al desgaste físico. “Encontrar una actividad que disfrutes es clave, pero alternarla con otras puede ser la mejor inversión para tu salud a largo plazo”, señaló.

Una estrategia para todas las edades

La evidencia presentada por New Scientist apunta a que combinar entrenamiento de fuerza, actividad aeróbica y ejercicios de equilibrio dentro de la planificación semanal no solo favorece una mayor vitalidad, sino que también reduce el riesgo de lesiones y enfermedades crónicas.

En un contexto donde el sedentarismo sigue siendo uno de los principales factores de riesgo global, los expertos coinciden en que la clave no está únicamente en moverse más, sino en moverse mejor y de forma variada.

@EstudioEstadio

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