U. de Chile
Paqui Meneghini pierde crédito en Universidad de Chile tras la eliminación y aumentan las dudas internas
La temprana eliminación de Universidad de Chile en la primera fase de la Copa Sudamericana volvió a encender las alarmas en el Centro Deportivo Azul (CDA). La derrota por 2-1 frente a Palestino en el Estadio Nacional dejó al cuadro azul sin opciones de avanzar a la fase de grupos del torneo continental y reavivó las críticas internas hacia el técnico Francisco Meneghini.
El respaldo que el entrenador había ganado tras el triunfo ante Colo Colo en el Estadio Monumental se diluyó rápidamente. Dentro del club consideran que aquella victoria en Pedrero fue un momento aislado que no logró consolidarse con el paso de las jornadas.
Dudas en la dirigencia
La designación de Francisco Meneghini fue impulsada a comienzos de temporada por el gerente deportivo Manuel Mayo, quien presentó su nombre al directorio luego de sostener conversaciones previas con el entrenador en otros mercados. En ese momento, la contratación fue aprobada de forma unánime.
Sin embargo, el escenario actual es distinto. Desde la dirigencia señalan que desde un inicio existieron reparos respecto al perfil del técnico, particularmente en torno a su estilo de trabajo y su manejo de grupo.
Inquietudes del plantel
Las tensiones ya habían aparecido semanas atrás. Tras el empate 2-2 frente a Deportes Limache, algunos futbolistas sostuvieron una reunión con el entrenador para solicitar mayor claridad en las instrucciones tácticas.
En paralelo, desde la dirigencia también transmitieron inquietudes similares y pidieron una comunicación más directa entre el cuerpo técnico y el plantel. Hasta ese momento, el principal vínculo entre ambas partes era el ayudante Federico Martorell, quien actuaba como intermediario.
Cuestionamientos tácticos
Al interior del club también han generado debate algunas decisiones en los partidos. Una de ellas fue el cambio de posición de Fabián Hormazábal, quien fue ubicado por la banda izquierda en el encuentro ante Deportes Limache. Desde la concesionaria pidieron al técnico reducir los experimentos y consolidar una estructura más estable.
El tema incluso fue mencionado por el defensor Matías Zaldivia. Aunque posteriormente lo desmintió, el exvolante Ramón Fernández, cercano a uno de los capitanes del plantel, aseguró haber conversado con el zaguero. “Yo hablé con el cabezón Zaldivia después y dijo ‘nos perdió todo con los cambios’”, afirmó el exmediocampista.
La banda izquierda, en el centro de las críticas
El partido frente a Palestino también dejó nuevas dudas. El ingreso de Nicolás Fernández fue cuestionado luego de que el lateral fuera superado repetidamente por César Munder durante el segundo tiempo. De hecho, ambos goles del conjunto árabe llegaron por ese sector del campo.
Rendimiento en baja y refuerzos sin impacto
En Azul Azul también preocupa la caída en el rendimiento de algunos futbolistas que el año pasado destacaban. Uno de los casos mencionados internamente es el de Fabián Hormazábal, quien recientemente firmó una mejora salarial en su contrato.
A esto se suma el bajo impacto de los refuerzos. Juan Martín Lucero salió con molestias musculares, Octavio Rivero continúa recuperándose de una lesión sufrida en Ecuador, Eduardo Vargas aún no logra consolidarse y el paraguayo Lucas Romero ni siquiera se ha establecido como titular.
Preocupación por las lesiones
Otro factor que inquieta al club es la cantidad de jugadores lesionados tras apenas seis fechas disputadas. Lucas Assadi, Juan Martín Lucero y Octavio Rivero permanecen fuera por problemas físicos.
El caso más reciente fue el del venezolano Bianneider Tamayo, quien debutó esta temporada frente a Palestino, pero debió abandonar el campo a los 83 minutos tras evidenciar síntomas de un posible desgarro.
Comparaciones con el ciclo anterior
En el directorio también se instaló un inevitable contraste con la etapa de Gustavo Álvarez. Aunque durante su proceso existieron diferencias con algunos dirigentes, en la concesionaria reconocen que el rendimiento deportivo fue considerablemente superior.
Las estadísticas de los primeros seis partidos reflejan esa diferencia. Con Francisco Meneghini, la U acumula cinco goles, 17 remates al arco en total (promedio de 2,8 por partido) y un 33% de rendimiento, con solo una victoria.
En el mismo tramo bajo la conducción de Gustavo Álvarez, el equipo registraba 11 goles, 33 tiros al arco (promedio de 5,5 por encuentro) y un 89% de rendimiento, manteniéndose invicto.
Impacto económico
La eliminación también representa un golpe en lo financiero. Universidad de Chile posee la plantilla más costosa del fútbol chileno y la clasificación a la fase de grupos de la Copa Sudamericana formaba parte de la planificación presupuestaria del club.
Avanzar a esa instancia aseguraba un premio cercano a US$ 900 mil, además de la posibilidad de sumar ingresos adicionales por cada triunfo en la fase grupal y aumentar la exposición internacional del equipo.
Para la dirigencia, considerando que en la edición anterior alcanzaron las semifinales, la eliminación temprana supone un revés importante en la planificación económica.
La cláusula que condiciona una decisión
En medio del complejo escenario aparece un elemento contractual relevante. Francisco Meneghini firmó un vínculo por dos temporadas, con un salario cercano a 53 millones de pesos mensuales para él y su cuerpo técnico.
El contrato incluye una cláusula que permite poner término anticipado durante los primeros seis meses pagando una indemnización equivalente a tres sueldos, es decir, cerca de $159 millones. Si el despido ocurre después de ese plazo, Universidad de Chile debería cancelar el total del contrato vigente hasta diciembre de 2027.
La reacción del entrenador
Tras la derrota, Francisco Meneghini realizó una autocrítica en conferencia de prensa.
“Esta derrota nos afecta mucho. Estamos con mucha molestia, no solo por quedar eliminados sino por la manera en que se dio, porque podíamos defender mucho mejor esa última jugada”, declaró.
Consultado sobre la posibilidad de renunciar, el técnico fue claro. “No pienso en eso. El partido ante Colo Colo fue un envión y esto nos golpea, pero hay que recuperarnos para pensar en la liga local”, afirmó.
El entrenador también reconoció que el desempeño del equipo no ha estado a la altura de lo esperado. “Los resultados no son acordes a este equipo ni a lo que buscamos”, concluyó.
@EstudioEstadio
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