La Universidad de Chile decidió poner término al ciclo del entrenador Francisco Meneghini tras un complejo arranque de temporada. La resolución fue adoptada en La Cisterna, luego de una serie de resultados adversos que dejaron al conjunto estudiantil en la zona baja de la tabla de la Liga de Primera.
El técnico argentino alcanzó a dirigir seis encuentros oficiales en el torneo nacional. Su balance fue de un triunfo, cuatro empates y una derrota. A ese registro se sumó la caída frente a Palestino en la Copa Sudamericana, resultado que significó la eliminación del cuadro azul del certamen internacional. Considerando ambas competiciones, el rendimiento del entrenador alcanzó apenas un 33%. En el Campeonato Nacional, el equipo acumuló siete puntos en seis jornadas, ubicándose en el duodécimo lugar.
Un inicio marcado por cifras negativas
Durante las primeras cuatro fechas del campeonato, la escuadra universitaria protagonizó su arranque más bajo en dos décadas. El equipo solo logró sumar tres unidades, producto de tres empates y una derrota, un escenario que no se registraba desde el Torneo Clausura 2006.
La victoria obtenida posteriormente en el Estadio Monumental permitió mejorar momentáneamente los números, aunque el funcionamiento del equipo continuó generando dudas.
En condición de local, además, el conjunto azul tampoco logró consolidarse. En los primeros partidos disputados en el Estadio Nacional, la U no consiguió victorias, acumulando únicamente empates ante sus rivales.
Un cierre con críticas desde la tribuna
El último compromiso de Meneghini al mando del plantel fue el empate 1-1 frente a Universidad de Concepción. Tras ese encuentro, el entrenador abandonó el estadio entre reclamos de los hinchas, reflejando el desgaste que ya evidenciaba el proceso.
En términos estadísticos, el ciclo del técnico dejó un registro ofensivo de seis goles a favor y siete en contra. La irregularidad en los resultados y la falta de continuidad en el juego fueron factores determinantes en la evaluación realizada por la dirigencia.
Desde el directorio estimaron que era necesario tomar una decisión rápida para revertir el complejo inicio de temporada y evitar que el equipo continuara cediendo posiciones en la tabla. Con ese diagnóstico, se optó por cerrar anticipadamente el vínculo.
Un proceso breve y una salida pactada
De esta manera, Francisco Meneghini deja la banca azul luego de poco más de un mes de competencia oficial, en uno de los procesos más breves que ha tenido el club en los últimos años. La situación contrasta con el ciclo anterior encabezado por Gustavo Álvarez, quien permaneció cerca de dos temporadas al mando del equipo.
El entrenador había firmado contrato a fines de diciembre de 2025 por dos años, con vigencia hasta diciembre de 2027. El acuerdo contemplaba un salario mensual cercano a 53 millones de pesos para el técnico y su cuerpo técnico.
No obstante, el documento incluía una cláusula de salida anticipada durante los primeros seis meses del vínculo. Al ejecutarse dentro de ese plazo, Azul Azul deberá cancelar una indemnización equivalente a tres meses de sueldo, es decir, cerca de $159 millones. De no existir esa cláusula, el club habría estado obligado a pagar la totalidad del contrato restante.
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