Colo Colo vive uno de sus mejores momentos en la temporada 2026. Luego de imponerse ante Deportes Concepción, el conjunto dirigido por Fernando Ortiz se afirmó como líder exclusivo tanto del Campeonato Nacional como de la Copa de la Liga, consolidando una campaña que ilusiona a los hinchas albos.
Pero el buen presente deportivo no impide que en Blanco y Negro ya proyecten el segundo semestre. Mientras el plantel se enfoca en sostener el liderato, la dirigencia encabezada por Daniel Morón y Jaime Pizarro comenzó a trabajar en dos asuntos considerados prioritarios: el mercado de refuerzos y la continuidad del cuerpo técnico.
La banda derecha, una preocupación en Macul
Aunque el club ya manejaba la idea de incorporar un extremo y un volante ofensivo durante el mercado invernal, en las últimas semanas surgió una nueva inquietud: reforzar el lateral derecho.
En el análisis interno existen dudas respecto al rendimiento mostrado por los actuales ocupantes del puesto. El medio partidario sostiene que Jeyson Rojas entrega “solidez defensiva”, aunque “queda al debe en lo ofensivo”, mientras que el ecuatoriano Matías Fernández aporta profundidad en ataque pero presenta “dificultades a la hora del retroceso”.
Ante ese escenario, la secretaría técnica evalúa sumar un especialista para equilibrar el funcionamiento del equipo en esa zona del campo.
En paralelo, para potenciar la generación de juego, continúan apareciendo nombres en la órbita alba. Entre ellos destacan Martín Sarrafiore y Francisco González, ambos actualmente en O’Higgins, quienes interesan como alternativas para reforzar el mediocampo creativo.
El futuro de Fernando Ortiz entra en revisión
Otro de los puntos centrales en la agenda dirigencial es la situación contractual de Fernando Ortiz. Tras un arranque cuestionado por la derrota en la Supercopa, el entrenador argentino logró revertir el panorama y hoy exhibe un notable 75,5% de rendimiento, con un registro de once victorias, un empate y tres derrotas en 15 encuentros.
Además de liderar las dos competencias nacionales, el “Cacique” se transformó en una de las defensas menos vulneradas del fútbol chileno, aspecto que fortaleció el respaldo hacia el DT.
Pese al positivo escenario, el contrato del técnico contempla “una revisión al término del primer semestre”, instancia en la que el directorio deberá evaluar el cumplimiento de objetivos y el desempeño general del equipo.
Sin embargo, al interior de Macul el ambiente parece muy distinto al vivido a fines de 2025. Con un plantel consolidado, un camarín alineado y una dirigencia sin fracturas internas, todo apunta a que Jaime Pizarro y Daniel Morón respaldarán la continuidad del “Tano” hasta finales de temporada.
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